El indiano

Lo primero que vieron fue una palmera. Lo segundo, una descomunal casona de indiano. Lo tercero, un anciano muy desaliñado sentado en el porche.

El reportero encendió la grabadora.

La casa la fundó el abuelito. Hizo fortuna con el tabaco en Cuba. Luego vino la guerra y unos desalmados ocuparon la finca y asesinaron a las cuatro hermanas de papá. Nos aislamos de la gente mala. En los sesenta Castro nos robó nuestras propiedades de la isla. Nos volvimos pobres y raros.

La casona era una maravilla modernista en la que únicamente desentonaba el improvisado camposanto del patio trasero. El periodista soltó la grabadora cuando escuchó la extraña risa a su espalda.

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