Desencuentro

Las olas lamían los guijarros de la playa. Una joven con un vestido de flores meditaba apoyada en un bote. El mismo cielo, el mismo mar. Podía ser ayer pero habían pasado quince años desde aquel verano.

Canciones, hogueras, abrazos al amanecer. Tópicos de la adolescencia. Y, sin embargo, él nunca estaba.

Ella se fue con las sandalias en la mano. Al cuarto de hora, un joven se sentó en el mismo lugar, ignorante de que la nave ya había zarpado.

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