El escriba

Tiró la carta sobre la mesa.

“Esto… ¿Qué es?” pregunto, airado.

El chico agachó la cabeza, avergonzado.

“U… U… Una carta.”

El hombre lanzó una mirada airada al chaval. Intervino una voz femenina:

“¿Qué pasa?”

El hombre se giró y con voz acusadora respondió:

“Nada… Tu hijo, que ahora escribe cartas… Menudo maricón.”

“Bueno, tampoco hace mal a nadie” terció la madre, cabizbaja.

La bestia bufó. Destrozó la carta en mil pedazos y los arrojó a la cara del chico. Sonó un portazo.

El joven alzó la mirada para contemplar a una mujer envejecida diez años en el lapso de diez segundos.

Ella no fue capaz de soportar la mirada y se fue a la esquina más alejada del piso para llorar a solas, sin testigos.

El chico sacó un folio del cajón y empezó a escribir.

 

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2 comments

  1. microrrelatos up · marzo 13

    Muy bueno…

    Me gusta

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