Autonostalgia

No nací en primavera, por pocos días. Crecí en un piso alto donde podía intuir las montañas. Como tantos otros, tuve una aldea con abuelos y primos donde olvidaba la monótona semana asediado por curas. Del colegio conservo un par de buenos amigos y poca fe en las liturgias. Fui hijo obediente y estudiante aplicado, lo primero en demasía. En la Universidad encontré otra alma errante que, por suerte, aún conservo. Sobrevivo en la misma ciudad donde quizá tú también soñabas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s