La poesía es una segunda oportunidad

Sus crisis son tantas como los poemas que adornan la casa y les reconcilian. Pero no caben más. “Estas son mis manos, mis rodillas. Tal vez sólo huesos y pellejo”. Los versos de Silvia Plath, sobre impresionados en la pared de la ducha, le empujan hasta ella. Quizás deberían buscar versos nuevos, y abrazándola fuerte, conviene en que Esenin, Lorca, Aleixandre, Salinas, Hikmet, Neruda, Benedettí y los poetas futuros necesitan otra casa. Y que la buscarán juntos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s