Puntos cardinales

El dolor rinde ochenta años de humanidad. La ciencia allana el camino, aliviando el tormento de los venenos naturales que sus riñones ya no pueden filtrar.
Al este las máquinas, al oeste su mano libre amortajada por el cariño de una mujer e hijos. Las plegarias inconscientes de los niños se han dejado fuera. Les dijeron que al abuelo regresaba al mar.
Al norte una cruz que no le abandona porque nunca le acompañó. Y al sur le aguarda la caja de madera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s